Rodéate de las personas adecuadas

Un emprendedor no llega a tener éxito por sí mismo. Del concepto inglés DIY –do it yourself- hay que pasar al concepto de –DIWO– do it with others.

Encuentra a las personas con las habilidades adecuadas para trabajar en tu proyecto. Tu mejor amigo no vale, necesariamente, si no tiene unas habilidades complementarias a las tuyas, pero los mismos valores y motivaciones y actitud que tú. La habilidad es lo que eres capaz de hacer, la motivación determina lo que haces y la actitud determina lo bien que lo haces. (Raymond Chandler).

Ten en cuenta una cosa: evita los equilibrios en la toma de decisiones; puedes verte tentado a repartirte al 50% los derechos de voto con tu socio porque te parece que es “lo justo”; sin embargo en la primera discrepancia tendréis un bloqueo que os impedirá avanzar. Por tanto, en caso de socios con derecho de voto trata de tomar decisiones por consenso o bien escenarios donde se puedan dar mayorías.

Habrás oído hablar del elevator pitch como una herramienta para convencer a potenciales inversores de las bonanzas de tu proyecto pero ese discurso también sirve –de hecho conviene usarlo- para conseguir colaboradores. Sé ambicioso también en este punto de las personas: recuerda que prácticamente con dos grados de conexión puedes llegar a conectar con cualquiera, y las personas suelen estar abiertas a escuchar oportunidades.

 

Federico Soto
Profesor del Área de Economía y Empresa de la Universidad Europea